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lunes, octubre 18, 2021
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    El lunes se supo que era positivo en el test de COVID-19, el miércoles se lo vio irrumpir sin cubreboca en el Capitolio


    En su papel de personalidad de las redes sociales —porque no podría estar en los medios que supone, como antisemita y neonazi convencido, controlados por una conspiración judía—, Anthime Tim Gionet, más conocido como Baked Alaska, contó en DLive, el servicio de streaming que usa blockchain:





    Tengo que demandar al tipo de seguridad [de un bar] por contagiarme COVID-19. ¡¿Se acuerdan que dije que me estaba escupiendo en la cara?! Me hice una prueba literalmente el día anterior y dio negativo. Y entonces ese tipo ¡me escupió en la cara! Y ahora soy positivo. Lo voy a demandar. Voy a demandar al bar Gilligan.





    Eso fue el lunes 4 de enero, y lo reprodujeron en Twitter varios usuarios que denuncian las actividades de Gionet, quien está suspendido en la plataforma desde noviembre de 2017.





    Luego —probablemente en la noche del martes 5— se lo vio alentar a otros nacionalistas extremos que participaban en marchas de apoyo a los reclamos de fraude electoral del presidente de los Estados Unidos, Donald Trumpsin cubreboca: “¡Vamos! ¡Vamos!”. Por fin el miércoles 6 Baked Alaska llegó al interior del Capitolio y salió en vivo durante 20 minutos, que también pasó gritando —y por ende, compartiendo SARS-CoV-2—, arengando y entrevistando a otros protagonistas del asalto, siempre sin máscara, informaron The New York Post y The Daily Dot.Aunque sabía que estaba infectado con el coronavirus, Baked Alaska fue parte de la multitud de fanáticos de Trump que se reunió en Washington e ingresó por la fuerza al Capitolio.Aunque sabía que estaba infectado con el coronavirus, Baked Alaska fue parte de la multitud de fanáticos de Trump que se reunió en Washington e ingresó por la fuerza al Capitolio.





    En el momento en que Gionet comenzó el streaming, el vicepresidente Mike Pence, los senadores y los representantes debieron interrumpir la discusión sobre la certificación de los resultados electorales para ser evacuados. Más de 16.000 seguidores miraron la transmisión —en el doble sentido: de los hechos y del coronavirus— que realizó el joven activista del nacionalismo blanco. Se lo vio, junto con otros saqueadores, en un despacho legislativo del segundo piso:





    —¡Llamemos a Trump! —dijo.





    —Trump va a estar muy enojado —le observó alguien que no se ve en la imagen.





    —¡No, digámosle que lo amamos! ¡Te queremos, hermano! No, ¿qué quieres decir? Va a estar contento. Estamos luchando por Trump.





    Luego tomó un teléfono del escritorio del legislador al que había invadido:





    —Puedo llamar al Senado de los Estados Unidos, aparentemente.Baked Alaska transmitió desde el interior del Capitolio durante 20 minutos, mientras también transmitía el coronavirus probablemente.Baked Alaska transmitió desde el interior del Capitolio durante 20 minutos, mientras también transmitía el coronavirus probablemente.





    Y continuó hablándole al teléfono, en una ficción de llamada:





    —Hola, ¿el Senado de los Estados Unidos? Queremos denunciar una elección fraudulenta. Tenemos que poner a nuestro muchacho, Donald J. Trump, en el cargo.





    El streaming mostró que sus acompañantes tampoco llevaban cubrebocas, lo cual aumenta las posibilidades de contagio en un espacio cerrado con una persona que dio positivo en una prueba de coronavirus. Otras imágenes lo mostraron en el exterior del edificio, entre la multitud, siempre sin máscara. “Baked Alaska, streamer y uno de los trolls más efectivos de la extrema derecha, fue grabado mientras caminaba entre la gente, sin cubreboca, a pesar de que recientemente dio positivo en la prueba de COVID-19″, denunció The Daily Dot.El streaming mostró que sus acompañantes tampoco llevaban cubrebocas, lo cual aumenta las posibilidades de contagio en un espacio cerrado con una persona que dio positivo.El streaming mostró que sus acompañantes tampoco llevaban cubrebocas, lo cual aumenta las posibilidades de contagio en un espacio cerrado con una persona que dio positivo.





    El hecho de saber que era portador del virus —consciente incluso de la circunstancia en la que se podría haber contagiado, discutiendo con el portero de un bar— no impidió que Baked Alaska interactuara con otros sin cubrirse, mucho menos lo hizo guardar el periodo de aislamiento necesario para no contagiar. YouTube prohibió su canal en octubre de 2020 luego de que publicara videos en los que se lo veía agrediendo a trabajadores de comercios porque le pedían que usara máscara.





    Gionet repite sus perspectivas antisemitas, neonazis, alt-right y pro supremacía blanca, además de haber sido un fanático durante la campaña por la reelección de Trump y, tras el triunfo del demócrata Joe Biden, un intenso difusor de desinformación sobre fraude electoral. Cuando terminó su transmisión en vivo, se lo vio empujado fuera del edificio por policías del Capitolio, a quienes insultó —y acaso contagió COVID-19— con parejo entusiasmo.





    Neo-nazi loser Baked Alaska ejected from capitol building by swat team as coup attempt implodes pic.twitter.com/ndQhhdm28J

    — Nathan Bernard (@nathanTbernard) January 6, 2021

    El lunes se supo que era positivo en el test de COVID-19, el miércoles
se lo vio irrumpir sin cubreboca en el Capitolio

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